lunes, 9 de octubre de 2006

Mi Alma, mi sombra y YO


Cuando mi cuerpo se fue de cuba, mi alma estaba durmiendo. Mi sombra jugando a los dados echó a suerte si algún día nos reuniríamos de nuevo los tres en alguna parte de este mundo. La suerte dijo que sí, pero no dijo cuando.......
Mi alma tiene barbas, a veces la llevo a ver si me encuentra, a veces me pasa tan rápido por encima que no me da tiempo a encender la hoguera de aviso y me quedo irremediablemente solo en este continente de millones.
Miro los aviones que pasan y respiro sus ruidos imperdonables, quizás mi alma vaya en uno de ellos, estoy cansado de esperarla, solo la sombra me da ánimos. No viene y creo que no va a venir.
Mi alma es rebelde, desde que no la tengo acepto solo todas las tristezas, acepto incluso que me llamen desalmado cuando otro desalmado me ve en su camino, la ausencia de ella tira de mis cejas y las pone como el dibujo infantil de la casa de un campesino, en ese ángulo perfecto para que la nieve no se acumule y caiga. La nieve pesa. Se ha acostumbrado a estar sola, es que las cosas terrenales (dice) son peligrosamente aburridas. Ella vuela, grita. Solo me envidia el poder de escribir pero me recuerda que no tengo alma para escribir y que todos mis pensamientos se caerán al vacío en lo que viajo, trabajo o duermo. A duras penas logro teclear estas palabras en una llamada de auxilio. SE BUSCA UN ALMA.
A veces cuando duermo viene y me mira, eso me ha contado mi sombra porque muere cuando apago la luz y nadie la ve, dice que chasquea la lengua y dice –vaya perdida- para mi alma soy una perdida, un cuerpo vacío. De todas formas al despertar la sombra me cuenta que se siente bien y que vaya hermosa muerte tuvo ayer. A medida que sale el sol la sombra se hace más fuerte y me ayuda, me reemplaza, me empuja. No se si me tiene lastima pero es a quien tengo más cerca. -Almas renegadas- decía alguien. Esa es mi alma. La que se quedó, la que no vino conmigo porque nunca sintió falta de libertades, casi maldita. Desde entonces estamos condenados todos los desalmados a soñar que volvemos a por ellas. Desde entonces miramos con desespero y estupor cada foto, escrito o cosa que recuerde donde se quedó nuestra alma. Desde entonces no paramos de buscar en cada rincón un pedacito de Cuba, para ver si entre tantas almas de cuerpos exiliados, encontramos la nuestra.

Hablando como los locos

A Madrid llega el mar:
Lo que los madrileños no lo ven. Hace días estuve paseando por sol, Plaza mayor, y otros lugares de Madrid y disfrutaba de la bondad de la vista y el oído. El murmullo, la gente con sus pelucas, el frío de la Navidad que tanto trauma me ha ocasionado como todas las cosas nuevas que llagan a mi vida de un tirón. Caramba.. me he equivocado y he puesto llagan en lugar de llegan en la oración anterior pero lo dejo, porque también suena como yo quisiera aunque no sé si esa palabra exista. Pues bien, esas cosas nuevas que llagan mi vida, positivamente tal vez, me abrazan con tanto cariño, más del que estoy diseñado para almacenar y me siento abrumado de tantas cosas buenas a la vez, a veces pienso que es que me voy a morir mañana y como todo buen moridormañana me he puesto a meditar sobre mis cosas, mi vida y todo lo que me rodea lo mas que puedo. Digo lo mas que puedo, porque puedo bien poco, es que el mar está triste y me salpica con furia como si quisiera mancharme con su agua que no deja nada mas dulce que sus manchas de sal. La plaza mayor es genial, todo ese barrio llamado sol que yo me niego a llamarle sol hasta que no vea el verano, porque no hay sol y mi mente de niño dice que uno le llama algo a las cosas porque tenga relación con su nombre. Nunca supe porque un perro se puede llamar Bartolomé o Sandokan. Llamar sol ahora a sol es como el preso que le dice a su celda Hawai. Y no soy muy sarcástico que digamos, de hecho ¿alguien me pudiera decir que es sarcástico? Yo no busco en diccionarios, pues siempre la palabra que yo busque es la que en la portada dice bla bla bla patatín patatán y en la próxima edición vamos a incluir entre otras palabras el significado de sarcástico, a veces he hecho la prueba, he guardado el diccionario, he pensado en otra palabra y lo he sacado rápido de nuevo y he visto en su portada como la ultima palabra buscada se desvanece y se va cambiando por la otra que yo intente buscar, Por eso he dejado de usar, mejor dicho de intentar usar el diccionario como no sea por la escasez de papel higiénico. Al final no es mala suerte, es que mi cabeza ya no da mas de palabras ¿Para que mas? También me gusta que justo cuando he llegado a España, Sabina y Habana Abierta se hayan ido a cuba, está bien porque yo no tenía dinero para irlos a ver y ahora cuando vuelvan, si vuelven, compraré entradas aunque sea para tirarlas o regalarlas, es que no me gusta ir a conciertos. Uno es solo, dos es pareja y tres es bulto, odio las aglomeraciones, pero coño ¿es que me están huyendo? Pues paseando por sol estaba, acabado de llegar a Madrid, aún aturdido por la lejanía y disfrutaba a mas no poder de ver como sería la habana cuando estaba nueva, los estilos que no se cuales son porque no los he visto en el diccionario, nada mas que en la portada en la frase que reza que en la próxima edición…….Pero además me los han explicado tanto que ya no me acuerdo si es rococó que suena a dulce de coco o art novo que suena a perfume y no se si se escribe así. Un momento, lo busco en el diccionario…………….Ya! en la próxima edición van a sumar entre otras palabras la de art noveau ¡¡¡vayaaa sirvióooo!!!!! Diccionario estúpido yo solo quería saber como se escribía cabrón y me has dado el dato que buscaba te jodiii!!¡¡Ja ja ja!!(sonido del diccionario cayendo al suelo lentamente como un yunque de media tonelada tirado de un quinto piso) Pues eso Art noveau, así sería la Habana cuando nueva o cuando se ponga buena de nuevo, que tal vez será algún día no muy lejano en que nuestros nietos de quinta generación les de por la arqueología, porque todos sabemos que la habana no es la habana vieja turística, que la habana es el primer casino de la habana, demolido frente a la tintorería de calzada entre paseo y 2,es también el solar de Pilar, la señora que vive ahí desde que se hizo el edificio en los años treinta, es el hormiguero donde viven 8 por habitación, pod cuadto como yo digo que dicen que yo digo, es la bodega del gallego que me resolvía la harina lacteada cuando yo era niño(pibe, por si lo lee algún argentino) de la cual solo queda una pared azulejada meticulosamente parada con toda la dignidad merecida de una pared que está por demolerse. Es también y esto me duele, la pared de la instalación de río cristal que tenia la historia de Don Quijote de la mancha hecho por las monjas en las lozas de la pared con dibujos hermosísimos y abajo los textos en dos idiomas con una ortografía pura y bella de quien tiene faltas de ortografía por amor, porque hay quien laz tiene pol vruto. A los días que visité de nuevo el lugar estas lozas mágicas fueron hechas escombros y lanzadas al río. Yo tengo el video de antes que las demolieran y espero que alguien interesado las vea porque esa cinta magnética japonesa dudo que dure los siglos que duraron esas lozas que fueron trabajo, inspiración y tiempo de alguien que nos quiso dejar ese legado infructuosamente ¡que desconocimiento de la comunicación humana! las pobres si hubieran querido dejar algo para el futuro de la humanidad, debieron haberlo hecho en la pared de un baño de una terminal o de un estadio, esos mensajes si estarán por siempre. Pepe y Juanita (no se porque los empiezo con mayúsculas debe ser el instinto) (o los golpes que me dieron la maestras al decirle que porque mayúscula con un nombre de alguien, que si se creían el ombligo del mundo) julito es un tarru o yanisleidis la del cerro es puta, que mensajes, que arte, que valentía al poner en lugar publico algo que es tabú o desagradable para los demás pero ellos lo anuncian con orgullo. Profesión, gustos, todo un periódico de la pared un orgullo de la pictografía cubana, por eso hicieron bien en romper y botar las lozas de mierda de las monjas esas. Ya la ultima vez que fui decía con un pedazo de carbón ”lasarito el carnicero del buajay” paso al nuevo arte, a los jóvenes siempre trabados por los impulsos de viejos mierderos como yo, adelante el art no….noveau ¿qué quiere decir nuevo? ¿noo? o es un perfume? Bueno no se! estaba hablando de la calle sol de aquí de Madrid y la plaza Mayor que linda, al voltear la cara veo quioscos, donde venden cosas extrañas, monedas, sellos, flores, musgo artificial y natural que es para el belén ¿saben lo que es? Yo no lo cuento que no soy escritor ni un carajo miro a otro lado y ahí está el mar, que golpea un muro y el salitre se descompone en tantos colores que es como cuando uno coge agua en la boca y la tira con todas sus fuerzas hacia arriba y se hace una nube igual a las que hacían las ballenas de Nueva Zelandia en los documentales, así es el salitre ¿pero pa qué les cuento? ¿quién no sabe lo que es el salitre? Parece que me lo cuento a mi mismo y tengo razón porque lo veo, ahí, mojándome y los madrileños pasan de el. Atraviesan el muro como almas incorpóreas, ninguno se sienta, ninguno escupe al mar, ni siquiera los niños, ni siquiera tiran una lata al mar ya ni hablar de ver los peces. Me he subido en el muro, está resbaloso del musgo de la salpicadura de siempre, esa vida latente que hizo usar el primer y mejor regalo que he tenido en la vida. Una lupa ¿han visto el musgo con lupa? Es un bosque de los mejores, con cactus, henequén, matas de mango y cerditos pero esos si están tan pequeños que no los puedo divisar bien, solo sé que se mueven pero no los oigo, necesitaría una lupa de oídos ¿habrá lupa de oídos? Bueno como están los japoneses. Mi segundo mejor regalo fue una brújula pero la rompí en seguida para ver que coño resorte hacía que siempre la agujita diera pal mismo lugar, adentro tenía alcohol ¿por qué alcohol? Me preguntaba si en todo caso el alcohol hace que los borrachos cojan pa donde sea menos pa donde tienen que coger ¿y si un borracho se toma la agujita de una brújula llegará a donde va? Pues alcohol y una agujita de mierda es lo que tenía adentro la cabrona brújula que rompí a los primeros minutos de entrar con ella en mi laboratorio (entiéndase mi cama) alcohol y una agujita ¿y que coño la vira siempre pal norte? -los campos magnéticos- me dijo mi padre ¿y donde están esos campos magnéticos? En los polos respondió, que bien que estén lejos ,pensé, porque si tan lejos están y viran de esa manera una aguja, de cerca todos miraríamos al norte .¿los campos de yuca de mis tíos en pinar del río ejercen alguna atracción? Ataqué de nuevo, risas por respuesta, no me lo creo pensé, eso de los campos magnéticos del norte, el norte es malo ¿saben? Allá se fueron algunas tías mías y mi papá no les habla ¿estarán ellas virás pal norte to el tiempo? Porque ellas están mas cerca del polo de la atracción, mis tías digo. Tiene que haber algún mecanismo dentro de la brújula que la haga hacer esto porque mis tías no se la van a pasar mirando al norte todo el tiempo. Y los campos de mis tíos que dicen siempre que son grandísimos ¿que atracción llevarán? Debe ser grande también porque mis tíos por lo general están cabizbajos y encorvados ya yo no quiero ir a ningún campo, que bueno que nací en la ciudad y no quiero ir ni a ver a mis primos ¿y si me quedo pegado? Ahora de grande me doy cuenta dolorosamente que es verdad que es la atracción del norte y que no solo hala a las agujas, también hala a la gente, millones de cubanos han ido al norte, millones aún miran al norte, cuan fuerte es, me duele. Yo despegue mis pies de la tierra por un segundo y he caído en el norte como muchos, y pa colmo no se cuando fue ni como, estoy al norte y ahora veré a mis amigos que también están en el norte, coño si vuelvo me iré al campo con mis primos a sembrar yuca .¿por qué fui tan estúpido de niño? Porque mirándolo desde aquí (32 años) todos los niños fuimos estúpidos a mas no poder, yo mismo me da vergüenza lo estúpido que he sido al no creerle a mi padre lo de los campos magnéticos y ahora a mi también me ha llevado con la velocidad con que la aguja lo señalaba. Pero mi padre nunca me dijo que eso halaba gente también, es que los niños fuimos así, siempre al margen de todo y de todos. Quisiera haber sido un niño prodigio y haber inventado la bomba atómica o algo así de grandioso en estas nuevas civilizaciones, pero solo miraba musgos con lupas buscando cerdos tan pequeños que ni se escuchaban, sacaba la lengua para que me cayera el agua de mar cuando salpicaba de las piedras y olía como huelo ahora en Madrid las algas de la orilla que no se si se están muriendo o si es que viven ahí, pero son tan verdes como una crayola que me encontré cierta vez en la calle y desde entonces hice muchos dibujos verdes. Hoy pienso que tal vez Greenpeace regó crayolas verdes por las calles para que imbéciles como yo se la pasaran mirando el musgo, haciendo dibujos verdes del musgo, que la gente decía mira que lindo el jardín ¡¡¡no es un jardín cojones!!Es el musgo del malecón coño o no lo ven!!!! Claro que nunca respondí así o ahora sería limitado físico del piñazo que me hubiera sonado mi padre de decir una de estas palabras pero por lo general, y la gente que me conoce lo sabe, recuerdo siempre lo que pensé y no lo que dije. Y me sentí tan frustrado, tantos años hasta que leí que había un imbécil como yo que dibujaba serpientes que se tragaban elefantes y la gente decía que eran sombreros. No soy único!! Le dije a mi abuela enseñándole el libro- pero ese es príncipe y tu eres un comemierda, mi abuela lo dijo como quien me dice que lindo día hace hoy ¿no es verdad? --pero es el pequeñoo….. naaaaaaa!!!--removía mi abuela jugando a su dominó-- ese es príncipe y tu eres un culicagao, ahí empecé a comprender que cuando uno es grande puede pensar lo que quiera, que no es anormal, pedí para mi que cuando empezara en la escuela secundaria que era la de los grandes(de tamaño) me dieran por carrera un curso de príncipe para poder dibujar el musgo del malecón y al que dijera que era un lindo jardín, ¡¡¡le cortaría la cabeza!!!Y después le preguntaría otra vez a ver si habría aprendido la lección, si porque yo sé, no jodan, que si a alguien le cortan la cabeza a lo mejor se le dañan las cuerdas vocales y no habla más, así que sería de mentiritas. Con la espada plástica de mi hermano que dolía cuando te daban y te hacía un morao. Por eso debe dejarme ir señor policía ya que no hay ninguna ley que diga que yo no puedo subirme al muro del malecón de Madrid después de haberme gastado el dinero de mi trabajo ¿sabe? De mi tra- ba-jo en comprar siete o diez brújulas y pisotearlas aquí en plena costa de Madrid y después lanzarlas al mar, el norte es malo ¿sabe? quisiera que el planeta fuera la mitad de una naranja, lo que no sé cual de las dos, pero así no habría nortes ni sures ni na atraería de pronto a tanta gente, ni usted, señor policía que yo respeto tanto como se merece y sería incapaz de cagarme en su madre o decir que usted es un imbécil, jamás diría algo así porque se que estoy hablando con una persona inteligente y no tendría que llevarme a rastras como ahora está haciendo ni gritándome que me calle, yo creo que eso se llama crisis de entendimiento sabe? ¿¿Que le partí la cabeza a un viejo con un pedazo de brújula de los que lancé! No me joda y pa que están los seguros??
Oiga….esto es el norte.
Yoyi 11-1-03 6:30 de la tarde.

Respuesta al Mar de Madrid

Poesía de Alina: Gran amiga y mejor persona que ostento la tenencia de sus versos como una suerte inmerecida.

Habana - Madrid

        Al Yoyi por la idea…           
I
La Habana tiene un mar preso
que a veces en las noches,
se desata en furia desafiando el oscuro malecón.
A veces moja mi camisón de años y años
de sueños imposibles
y me abrigo al recuerdo,
tiritando entre labios salados un MADRID LEJANO…
II
A Madrid le sobran las
luces
y aún la ciudad tiene sabor a noche bohemia,
pero a Madrid le falta el mar...
Por eso miro
constantemente la brújula
que apunta al mar perdido,
a la isla ausente.
Salgo a la calle y la fría lluvia de octubre moja hasta los huesos.
Ya no llevo el camisón de sueños
y me abrigo a mi misma,
titiritando entre risa y llanto un MALECON LEJANO…
Alina

miércoles, 4 de octubre de 2006

Baracoa de oriente o la odisea de Manrico

Pronto voy a volver de visita a Cuba, quizás esta vez vaya de extranjero, con TUR alquilado y todo, pero prometo que al menos un día voy a coger botella en vía blanca, voy a comer pizzas del puente de hierro, me voy a sentar en el contén con los socios a tomar ron y a vender piezas de bicicletas y más que nada voy a coger un poco de selva.

Cuando fui a sacar el pasaje a (Onlinetours) una agencia de pasajes cubana establecida en España y donde a veces te hacen muchas preguntas como si estuviera en la 3ª de Zapata y C, me encontré con unos plegables de estos de publicidad donde lo pintan todo muy bonito y esperando a que se hicieran las búsquedas de las reservas me puse a leerlo. Hablaba de muchos lugares donde visitar, muchos lugares en los cuales he estado pero no en clase turista sino en clase friky pelú hijodeputaaquinovasaentrar.

Estuve haciendo un poco de recuerdos y en uno de esos viajes a Baracoa iba con una familiar mía que es española y se le ocurrió (española al fin) desayunar en la cafetería de uno de los hoteles de Baracoa. Que tonto que soy, sin pensar en las realidades le dije que si, porque además en ocasiones anteriores por cuestiones de trabajo había estado en ese hotel que no quiero recordar su nombre. Ya en la puerta mi educación no me permitió pasarme por alto la costumbre de saludar y más sobre todo en los lugares fuera de las capitales donde la gente es más amable, me vine a dar cuenta del error cuando el portero con su brazo horizontal en mi pecho me impedía el paso. Me gustó su forma de decirme sin rodeos la frase diabólica—Los nacionales* no pueden pasar—como si me hubiera dicho usted acaba de robarse una cartera. De nada sirvió que le dijera que solo iba a la cafetería a por un café, de nada sirvió que mi acompañante le dijera que yo venía con ella, de nada sirvió que le enseñara mi dinero, mi carné, de nada sirvió nada. La verdad es que lo primero que debí hacer directamente era no haber hablado más y dar la media vuelta, pero quería enseñarle (tonto de mí) la vista de la bahía de baracoa que se ve desde ese hotel, al final solo atiné a hacer una estupidez, le pregunté, realmente interesado quien respondía por esa norma ilegal, inconstitucional y racista y le pedí que me dijera quien se hacía responsable de eso que el me estaba diciendo que quería que me lo dijeran por escrito. Desafortunadamente la cámara de video la había dejado en el carro, vaya pena pensé. El sujeto de la puerta se puso nervioso –voy a llamar la policía— Es la opción numero uno claro- le dije sin inmutarme ni un poco- ¡pues si! quizás ellos me expliquen esa orden que cumples y que no sabes de donde salió o si ni siquiera existe. Dió media vuelta, yo también. Hay unos quiosquitos en baracoa donde venden unos cucuruchos de cocos muy ricos para desayunar y café a peso que quizás sea hasta más rico que el del hotel, y la vista a lo mejor damos un rodeo por ahí y hasta vemos una mejor, todo se arregla en esta isla con un parche, todo se resuelve ¡compañero! Me llamó el portero acompañado de otro sujeto de guayabera que se identificó como el de la seguridá. –mire…..puede entrar al hotel, discúlpeme….¿¿¿¿???? Pero tiene que rellenar estas planillas, las miré, eran tres papeles amarillentos como de hojas húmedas de esas que con las que hacían los libros baratos que nuevos parecían ya muy viejos. Pedían todo tipo de datos míos y el encabezamiento era. ASIGNACION DE SERVICIOS DEL HOTEL ********* A TRABAJADORES EJEMPLARES.

No pude más que darles las gracias por el esfuerzo realizado. Al final el hombre era buena gente y estaba “manicheando la cosa” porque el tampoco estaba de acuerdo además yo no me veía jinetero (palabras suyas) Le di las gracias y me alegre de esta gente buena de pueblo. Ya se había pasado la hora de desayunar.

Viajero arriesgado

Pero hay cosas peores como que te encañonen con una makarov al entrar a un lugar turístico (cayo saetía) este si que no es para cubanos ¡que a nadie se le ocurra! Pero al decir que donde entonces podría pasar la noche amablemente con la pistola aún en la otra mano, me explicó donde podría quedarme. Cuando llegué el lugar estaba cerrado por reparaciones desde hacía años pero el custodio me dejo poner mi saco de dormir y pasar la noche oyendo junto a el….radio reloj. La gente de pueblo….

Como Manrico...me despedí


Después, seguí viaje. Soy viajero, ese es mi trabajo "Vivo un poco aquí y el otro poco allá” decía Manrico el de la Familia Mumín. Entonces tuve oportunidad de estar en las puntitas de cuba. En Maisí desde donde de noche se ven las luces de Haití (yo nos las ví) y en las Coloradas, donde no es delito irse al norte porque llegas a tu propia tierra. Después viajé y viajé más y más hasta que, menos la isla de pinos, me hice la isla completa en camión, a pie, en coche de caballos, nadando, en barco, solo me faltó en avión cosa que sé que antes de morirme lo voy a hacer. Asi recorrí la isla, huyendo de algo que no tenía claro. Trabajaba 6 meses de sol a sol sin parar (era chapista) y después me estaba los otros seis meses desandando por ahí, ya no puedo, he subido al Teide y casi me muero. La Europa me está volviendo sedentario y triste.

sábado, 30 de septiembre de 2006

Proximo video dedicado al Quijote



De madrugada:
Anduve por la vetusta ciudad
Llena de papeles y locos
Con mi espada al brazo
Y el sabor amargo de mi cuerpo
Amaneciendo:
Corrí a mi lugar
De donde está prohibido moverse
Como a todos
A que el sol me incinere por mi patria
De dia:
Sin que nadie supiera
Me miré a mi mismo
En medio del tropel de gente triste
Y estoy desnudo
De noche:
Vestido con mi vasija de barbero
Montado a pelo sobre un oxidado caballo
Que nos sabe donde acaba su cuerpo y empieza el mío
Amaneciendo:
No soy un centauro
Soy quijote de la Habana
De cuyo nombre no quisiera acordarme.
Yoyi (hace años)

martes, 26 de septiembre de 2006

El primer coche o la victoria pírrica


Usted si puede tener un buick (pronúnciese biuk) así rezaba el anuncio de los años 50. ¡Ahora usted si puede tener un buick!.eso me contaba mi padre siendo yo muy jovencillo 17 años quizás. Entonces yo le dije –y ahora también se puede tener un buick-a lo que me respondió – ya, como tu no estudiaste no vas a tener ni una chivichana-
Con 19 años me cogió el servicio militar. Tres largos años perdidos de mi vida de la manera mas estupida, no aprendí absolutamente mas que a ser un escurridizo recluta rebelde y fugado, a pesar de estar en el privilegiado ministerio del interior. Para mi eso y mierda era la misma cosa, estaba ahí obligado y jodido y todo lo que pudiera hacer por revelarme de todo y que estuviera a mi alcance era inmediatamente ejecutado sin el mas mínimo reparo. Una vez en el Coppelia los boinas rojas cogieron a un recluta de las FAR, le querían dar pero nosotros, una pandilla de maleantes uniformados lo impedimos, no sin antes irse uno de los boinas rojas con un par de galletazos bien dados.
Así andaba la habana de los 90, con gente cayendo presa por tener dólares y yo con eternas discusiones políticas con mi padre de las cuales estoy rotundamente arrepentido, mi padre fue una gran persona que no supo comprender y yo fui un inútil adolescente que no supe perdonar, pero un día me aparecí en mi casa con mi primer coche, un buick de 1952 convertible con el motor hecho piezas en el maletero, el dueño fallecido y los papeles vencidos, fue mi primer coche, entré a mi casa y le dije a mi papá – ves ya tengo un buick (pronúnciese biuk). Mi padre bajó a verlo, mi novia de aquel momento también, era convertible aunque no tenia la lona, las ruedas eran de camión y lo había traído a remolque. Mi padre sonrió, me miro como dándose por vencido me dijo:
También en los años cincuenta decían…si quiere andar sucio y pelú..cómprese un biuk

domingo, 24 de septiembre de 2006

Ultimos dias en la Habana


Dentro de poco volveré a cuba de nuevo de visita, debo ver a mi madre. tengo miedo que me pase lo de siempre, me entristezco profundamente cuando veo las cosas como están, los amigos que no están y los que están que no quieren estar, pero el gusto de aquellos buenos tiempos, un poco de playa y selva amortizarán las implacables tristezas. Sé que de algo no me voy a escapar y es del trauma de estar atrapado, de soñar que no puedo salir o peor aun, que nunca salí y que debo empezar de nuevo a escapar. Eso queda en la parte que almacena traumas por el resto de nuestros dias, eso no tiene cura, me veo en sueños sin ganas de nada, solo, como la mayoría de los cubanos, como en la foto de este articulo............esperando........... mirando un insecto.

lunes, 18 de septiembre de 2006

Mamá Zun-Zún

Bueno quizás ya hayan visto el cortico del Zun-Zún al leer esto y como todo el que me conoce se preguntará como he dado con ello, pues resulta que andaba intentando filmar pajaros carpinteros, cuando dí con el nido y sus huevecillos, desgraciadamente esas tomas se han perdido, tiempo después volví a por estas imágenes que ya están disponibles despues de una costosa recuperación del soporte VHS donde se encontraban. No obstante a ello, la perseverancia y la casualidad hicieron que diera con la respuesta de la gran pregunta que es ¿de donde saca el Zun-Zún esa fibra blanca para el nido? Pues es fibra de nylon, y tengo filmado como y de donde la arranca para estos fines, es curioso como despues de hacer esa pequeña tacita de fibras la recubre con su propia saliva y musgos que queda como un perfecto camuflaje, ademas de ser totalemte sintético y antiséptico. De todas maneras los instintos naturales son grandiosos, nótese en los primeros segundos del material como uno de los pichones habilmente se coloca de manera que excreta sus desechos completamente fuera del nido con total presición, es una manera de defenderse de ataques de microbios y bacterias, así como evitar cualquier olor que traiga a otro tipo de especies.
Otra cosa curiosa de contar es que yo escondí la cámara en espera que la madre viniera a alimentar a los pichones pero esta no dejaba de dar vueltas sobre el nido sin dejar de chillar y no posarse, así estuve mas de una hora hasta que parece que vencida por el desespero arremetió contra la cámara de video a picotazos aunque estuviese a un par de metros del nido. Al darme cuenta cual era el problema opté por retirarme del todo y una vez que estaba terminando de alimentar a los pichones, camara en mano me dejó acercarme poco a poco a paso de tai chi y con el zoom a casi el 90% por eso es tan movida la toma, además que se sumó el movimiento del árbol de uva caleta donde se encontraba, al final casi me acerqué a un metro más o menos pero al intentar usar el tripode de nuevo se despertó la agresividad en la madre dejándome claro que el motivo de preocupación y miedo no era mas que el tripode así que desistí de usarlo por completo.

Espero que disfruten de esta curiosidad filmica tanto como yo y aprendan un poquito de nuestra naturaleza rica y hermosa. un saludo a todos y gracias por venir a este espacio. en breve pondré un enlace directo al video.
posdata, que generalmente hace el nido con tela de arañas y pulusas pero este como se demuestra en el 3º video del Zun-Zún lo hizo con nylon buajajajajaja

jueves, 20 de julio de 2006

niño kalasnikov


Soy un niño Kalashnikov, o mejor dicho (académico kalashnikov modernizado 47) o sea AKM 47. No soy un niño probeta ni un engendro de clonación ni venido de ningún planeta, simplemente eso AKM 47.Intento escribir cosas que me han pasado y me viene a la mente este nombre pues es el mejor juguete que he tenido, el único que no se ha roto, que ha pasado a generaciones, que he heredado.
Vivo frente a un río, un río grande a mi manera de ver y turbio como el solo, aun quizás, viven peces y algunos borrachos de alcohol o de sueños, siempre borrachos, siempre perdidos por la misma droga de los diferentes nombres. Quizás me hubiera gustado ser un niño de carrusel, o de pequeños coches de colores con ruedas intercambiables, o de juegos de detectives, misterios, mamás y papás pero no. Ese día salí con mi padre. Era domingo y el tenía guardia en la unidad de guardafronteras. Desde que amaneció estuve dándole la perreta para que me llevara con el, siempre quería ir con el a todos lados, mi papá era el mas grande, siempre fue el mas grande, yo quería andar con el, ver cosas y que me las explicara, siempre lo sabía todo y como todos los papás, era único.
Por la calle rumbo a donde íbamos a escasas manzanas de nuestro destino que era la desembocadura del río, iba leyendo los carteles. “No pasarán””batalla por el noveno grado””aquí nadie tiene miedo””todos a donar sangre”. Yo los leía en alta voz, a voz en cuello, sabía que no era nada malo leer esos carteles en alta voz porque constantemente los repetían por todas partes visibles o sea que estaba permitido, leía uno y otro esperando que mi padre al igual que mi abuela me dijera – que bien lees ya, creo que había aprendido muy rápido, pero mi padre solo miraba, sonreía y ponía la vista al frente, creo que quizás sabía lo que hacia, evitar que después del –que bien lees- viniera el -¿a que hay que no tenerle miedo?¿quienes no pasarán?¿puedo yo tener el noveno grado?¿que es donar sangre?¿eso duele? Mi padre apuraba el paso, es posible que no tuviera tiempo aunque fueran solo dos manzanas o tres, quizás quería escapar de responderme, de repetir o tal vez tenia miedo de que yo era demasiado joven para decir consignas políticas escritas en cuanto muro plano se prostituyera por la fuerza de un brocha destrozada y una pintura de calidad dudosa que se caía a la mas mínima lluvia y dejaba los muros impolutos otra vez.
Ya habíamos llegado, todos vestían de verde y hablaban cosas de hombres, se cuidaban de no decir malas palabras en mi presencia, alguno que otro se le iba una y mi padre le hacia un psss y le señalaba hacia mi. Yo no me interesaba mucho. Pero había peces en el río al borde del muro. No sabía nadar. Mi papá hablaba cosas de hombres pero no dejaba de mirarme y me decía que me alejar del borde, que me podía caer y yo mirando e intentando contar los peces algunos grises, otros dorados pero de bronce desteñido, algunos con pintas azules metálicas o rojas, el petróleo se extendía por el río y formaba un hermoso arco iris en la superficie, era un mar de colores, pensaba que deberían echarle petróleo a todos los ríos para que fueran así de coloridos –aléjate de la orilla que te vas a caer y si no te veo te ahogas- Seguí caminando por el borde del muro hasta que tope con algo verde, era un negro, verde, con cara de trabajar un domingo, eso lo pienso ahora. Mi padre llego hasta el y le quitó el fusil – vete a casa cuevas, saluda a tu familia de mi parte ya me quedo yo- no entendí si se llamaba cuevas o si es que vivía en una cueva, esa pregunta me la callé por un rato, estuvo muchos minutos dándome vuelta en la cabeza ¿y si vivía en una cueva? ¡Porque no venia a vivir a nuestra casa que era de cemento como la mayoría de las casas! Le vi alejarse, caminando se iba quitando el negro, la camisa verde, tenia una camiseta blanca con el cuello estirado que casi parecía un vestido de mujer –eso es por vivir en cuevas pensé yo- apunte sugerírselo a mi padre que se vinieran a vivir con nosotros, el y su familia y lo hice- ¿Quién cuevas?- ah! Es que se llamaba cuevas mi padre empezó a reírse y yo al borde del muro a seguir mirando los peces, mi padre no sabía que hacer, había yo empezado en la escuela en ese año pero era domingo y tenía que llevarme, ya bastante tenia mi mamá con hacer las cosas de la casa y tener al pesado de mi hermano(aun es pesado)- aléjate del borde del muro- mas peces, mas colores, a medida que iba subiendo el sol mas peces, mas colores, sentí una cinta en mi cuello un peso enorme algo muy frío en mis rodillas- ¡ahí tienes!- estás de guardia, no te puedes acercar al borde del muro, mi padre y su compañero se enfrascaron en acortarle la cinta de lona del AKM 47 me seguía llegando por las rodillas- estas de guardia-no te puedes mover ni hacer nada de nada solo estar de guardia- agarré el fusil pero apenas podía levantarlo del suelo, menos mal que la rallada culata de madera barata se apoyaba al piso ¿no tendrían un fusil mas pequeño?¿quizás uno de juguete?- esto es serio- hay que hacer guardia con uno de verdad, se reía mi padre y su otro compañero, -uno de verdad- me dije uno de verdad- claro que era un fusil de verdad, quizás el que no era de verdad era yo y por eso no podía ni levantarlo del suelo. Mi padre y su compañero que mas tarde supe que se llamaba reyes, (hubiera estado mal que uno viviera en cuevas y el otro con reyes, me alegré de vivir en una casa de cemento como casi todas) Se sentaron en la oficina acristalada desde donde me veían perfectamente, yo me quedé parado, anclado podría decirse lejos de todos los peligros, sin moverme, ahí les veía mover la boca y así sabía que estaban hablando y riéndose pero no dejaban de vigilarme- no tengo ropa verde- me entristecí y se me acabo la ilusión, si al menos hubiera otro niño con un Akm podríamos jugar, había visto en muchos lugares gente vestida de verde con AKM sin moverse y yo no debería moverme ¿Por qué no se movían? es que acaso sus padres los vigilaban o es por el peso del fusil ¿ por qué es de hierro?¿los que tengo en casa de madera que me hizo mi abuelo no pesan tanto, es que a los grandes les gusta pasar trabajo. Un minuto, diez, me duele la cinta de lona y esto ni siquiera dispara, aprieto el gatillo y está tan duro que ni se entera. El de los reyes y mi padre no cesaban de hablar y reírse pero a través del cristal parecían mi televisor en blanco y negro que se le iba la voz y había que darle unos golpes por el lado. Esto no dispara, pero aquí tiene otra palanquita, casi me corto un dedo tratándole de dar, hacía como para moverse y de hecho debería moverse porque tenía como tres posiciones con letricas de los rusos de esas que no se entienden, pero no era de extrañarse que no se entendieran si en la tele en todos los programas, los dibujos y las clases de ruso tampoco se les entendía nada, que si tovarich que si dá que si karandach que si papierosa, este fusil era una mierda porque como las pelis y los muñes estaba en ruso y además no tenia letricas abajo en español como algunas películas, estaba en ruso total. Tenia otra palanquita mas pequeña, tampoco, se desplazaba un poco pero no hacia nada, porque un fusil tiene tantas palancas es casi como un carro aunque las palancas del carro de mi papá yo si sabían para que era cada una pero el carro era una basura de carro porque si me sentaba solo no veía nada hacia adelante o tocaba los pedales que también sabían para que eran o me paraba y miraba por el cristal ¿habrían carros sin pedales? Así yo manejaría sin necesidad de sentarme en el asiento que me tragaba y no me dejaba ver hacia adelante. Otra palanquita esta mas diminuta aun, a esta le voy a dar con mucha fuerza, mucha fuerza. ¡Click ¡Esta si dio! Se cayó una pieza grande al piso, rebotó, mi padre y el de los reyes salieron corriendo hacia mi, yo me agaché o lo intenté pero el maldito fusil inútil torpe y pesado me lo impidió, estiré la mano lo más que pude, aquello de hierro con cosas doradas que después supe eran las balas siguió rebotando, una idea me vino a la mente y como esas ideas que tu no quieres que vengan pero vienen y para colmo parecen que dominan las cosas como una especie de telequinesis involuntaria, se me repetía dentro de mí- que no se caiga la maldita pieza al agua del río- mi padre y el de los reyes corriendo hacia mi, como si los 6 metros fuesen seis kilómetros, como suspendidos en el aire, aquella cosa dando un segundo salto con voltereta incluida, pero a pesar de ser de hierro tan ligera como un globo de helio, el borde del muro que sonriente se acortaba aun mas, venia hacia mi como queriendo castigarme por no haberme caído antes sobre el, mi padre llegando, reyes intentando coger la maldita pieza y se le escapaba al agua, todo a la normalidad, mi padre a mi lado reyes mirando al rió como queriendo ver a través del agua y yo preguntando si habían mas piezas de esas.
-has desarmado el fusil- dijo mi padre con una sonrisa-¿y ahora que haces si viene el enemigo? se me hizo un nudo en la garganta, quería llorar pero reyes se estaba riendo tanto que quizás se reiría mas si yo llorara y eso me haría llorar más y a su vez el se reiría más y así. ¿Que es el enemigo? pregunté cuando el nudo me dejó salir como de limosna algunas silabas- los que vienen, los del norte-me sentía horriblemente mal, nunca más vendría con mi papá a una guardia. Quizás el enemigo pasara por mi culpa, le cogieramos miedo, nadie tuviera el noveno grado y mucho menos donarían sangre, quizás para donar sangre había que tener noveno grado, o no tener miedo o no dejarlos que pasen o para no dejarlos que pasen había o no que tener noveno grado o no dejarlos que pasen pero no tener miedo y como no tener miedo si había que donar sangre y eso lo hacían con una aguja que seguramente dolía??? Esto, lo que fuera, pedía mucho.
Ya reyes con un hilo y un imán había recuperado el “cargador” así le llamaban- esto pasa a menudo-decía- sobre todo por trabajar a la orilla de un río las cosas tienen que caerse-había visto un cartel dibujado en una pared muy grande de un tipo con un fusil y una boina con una estrella, ¡¡esto no se caerá jamás!!,rezaban las letras rojas gigantes y a mi se me había caído, reyes me acaricio la cabeza entre risas, yo empecé a llorar, llore todo lo que pude, llore hasta que veía a través, de vidrios gordos que deformaban todas las imágenes formados por las lagrimas-no llores¿ porque lloras?-llore mas aun, me daban ganas de llorar el llorar sin motivos, sin respuestas- ven dame el fusil que te pesa mucho-lo apreté contra mi-esto no se caerá jamás-reyes se rió – a cualquiera se le cae algo pal río- pero a mi no, pensé, sentí que me quitaban la pesada cinta de lona que ya me estaba quemando el cuello era mi papá, a el si se lo di porque si el hace algo, bien hecho está y nunca se equivoca pero no dejaba de llorar, ahora en silencio solo con el maldito río de lagrimas empañando todas las vistas posibles- aquí van las balas- Mi padre con un dedo las fue tirando una a una al río como si encendiera un mechero, un movimiento de pulgar y cada bala dorada se salía de su mágico alojamiento hacia el río directamente, miré asombrado la escena ¡porque las tiras? Dije como si fueran mías aunque ya casi lo sentía- se han mojado ahora ponemos otras -ven -me llevo a un cuarto, habían muchas cajas, llenas de balas todo un tesoro dorado, hermosas, estas si relucían, me regalo una y la guarde en el bolsillo, pinchaba un poco pero quizás pudiera cambiarla por cinco o seis bolas o algún soldado de plomo, la bala era hermosa pero no se a que jugar con ella y además pesaba un poco también, todo pesaba en la guerra, todo.
-Quédate un ratico mas de guardia_ me sentí mucho mejor aunque me quemaba la cinta del fusil al ponérmelo de nuevo en el cuello ¿y si viene el enemigo?-le disparas sin preguntar- mire el fusil una vez más, la culata apoyada al piso el cañón hacia arriba, ojala que viniera el enemigo, le dispararía sin pensarlo, en lo que mi padre y reyes salieran de la oficina de los cristales y llegaran aquí ya me los hubiera cargado ¡a todo el enemigo! pero ojalá que vengan en avión porque si vienen en barco ¿ como les apunto sin levantar el fusil del piso ¿ habrá fusiles para niños? Que vengan, que vengan en avión señores imperialistas no les tenemos no se que cosa ningún miedo, a donar sangre y a tener el noveno grado y a que no pasen y a no tener miedo o algo así -ya nos vamos, se acabo la guardia- entregué con pena y dolor el fusil, se lo colgó al cuello otro de los dos nuevos que habían llegado, mi papá me cogió de la mano y ya nos íbamos, los dos nuevos conversaban entre si, pero conversaban mucho, si el enemigo venia los iba a coger conversando y riendo, ¿¿es que estos no tienen hijos?? ¿Y si pasan? -¿papá? ¿Por qué yo no puedo con el fusil?- porque comes poquito. Cuando llegue a casa voy a comer mucho, aunque no me guste, voy a comer mucho.

yoyi 1976



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WE ARE DE CHAMPION



WE ARE DE CHAMPION



¿Alguien ha visto un AKM antes?- silencio - ¿Qué si alguien ha visto una AKM antes?- Silencio otra vez. Este silencio quizás ocurría un par de veces al año en el aula de 9º grado de la secundaria Vicente Ponce Carrasco, héroe de la revolución de algún lado en el mundo, cuando no cubano, pero apenas mencionado pues la escuela se conocía como (el fanguito). El profesor blandía el fusil ante los alumnos, agarrado fuertemente con sus viejas manos de campesino, ahora ex oficial y profesor de defensa y preparación militar en una secundaria básica del barrio del Vedado que su nombre indicaba no solo su posición sino su marginalidad y su nivel en cuanto a calidad como escuela.
El fusil, ya cansado se dejaba mover, como si sus glorias pasadas ya hubieran sido olvidadas o nunca hubieran existido, en su culata estaba explicito el trauma sufrido por ser ahora un fusil de entrenamiento militar de escuela secundaria, quizás antes, defendió naciones enteras, revoluciones, aldeas, pobres. Quizás desasió entuertos internacionales en África o solamente fue el fusil de una posta de un poderoso militar que residía en una hermosa mansión de la habana, eso no podemos saberlo, quizás mejor ni preguntarle, quizás recordara algún recluta blasfemando porque su novia se iba con otro en lo que el estaba ahí de pie con el, pasando las horas, los años. Quizás mejor que ni hablara, cuando un fusil habla, alguien sale herido o algo sale roto, quizás, mejor conformarse con mirar su culata, de madera rusa, ¿abedul quizás? Tenía un hombrecillo tallado con la punta de un bisturí, varias rayas, un corazón y una frase grabada casi ilegible (el profesor de PM es un comemierda) es todo lo que podíamos saber del fusil, que era eso. De entrenar niños en una escuela secundaria.
No nos interesaba. Quizás era mejor antes de jugar a los pistoleros, que nos dejaran hablar entre nosotros, éramos vecinos pero en la calle casi ni nos hablábamos. Solíamos jugar mucho, el aula era el momento de conversar, de chillar, de contarnos verdades y mentiras, de ostentar de logros, conquistas, broncas y enamoramientos. Aquel profesor no hacia mas que joder con el maldito fusil y era patético. No queríamos ni nos interesaba la guerra. No nos interesaba desarmar granadas encima de nuestros pupitres. Si los americanos venían, ya seria otra cosa, pero ahora era tiempo de vivir y estar todo tiempo libre en la playa, pescando o montando bicicleta como dios manda, sin camisa, a veces sin zapatos con la libertad que los niños se merecen antes de entrar a vivir en el pésimo, solemne y aburrido mundo que los adultos han organizado para ellos.
- Bueno parece que nadie lo ha visto, voy a desarmarlo para que vean como funciona- Lo depositó con mucho cuidado, cual si fuera de cristal, sobre su mesa, apenas levantó el polvo acumulado de las tizas y las fibras del cartón que se caían a cada brisa que entrara por la ventana sin ventanas. Intentó dibujar uno en la pizarra pero aquello le salió terrible, parecía otra cosa, otra cosa que no debe dibujarse en una pizarra de un aula de secundaria, la risa empezó por los pupitres laterales que podían ver lo que el profe estaba haciendo, cuando este se alejó un poco del tablón verde oscuro y notó que algo le había salido mal intentó borrarlo pero ya era tarde, las risas eran generales, aquello se parecía mucho a lo que no debe parecerse, intentó borrarlo de un solo pase del borrador pero empeoró la cosa, ahora era eso mismo pero con un toque artístico que asemejaba vellos justo donde tenían que estar, la risa fue cobrando fuerza, ya con golpes en las mesas, gente moviendo las sillas cayéndose o fingiendo caerse, el profesor se fue virando lentamente como dando la oportunidad a los rebeldes que arreglaran a tiempo antes de que fueran castigados, pero nos miramos entre si y al comprobar que todos sin excepción nos estábamos matando de la risa, nos despachamos más, sabiendo que la única represalia posible sería la misma que la de fuenteovejuna, eso, todos a una.
El profesor, cegado de ira dio un gran golpe en la mesa con todas sus fuerzas y salió con el fusil en la mano, no dijo nada, se le vio vencido, cansado, fuera de la guerra. Quizás se sintiera como el fusil, con la culata rallada por los niños sin patriotismo, sin marcialidad, sin respeto. Quizás no se atrevió a recordar los viejos tiempos en que a campesinos rudos los hacia cumplir sus ordenes, disparando palabras con ira y violencia de combate, esa caravana en Angola, esas minas de Etiopía, el cerco en Afganistán, los tres mil kilómetros de Bolivia hasta chile, todo arrebatado por unos niños.
Salí del aula, el descontrol era terrible, intenté deslizarme al baño para salir por las ventanas sin ventanas, que daban a un alero que salía a una tubería de agua de dos pulgadas por la cual solía deslizarme desde el cuarto piso hasta el primero y así escapar de las vistas de los profesores que cuidaban con celo que ningún chico de fugara de las tediosas clases. Frené en seco, oí la voz del profesor desde su cátedra, llámese cuartucho con muchos libros rusos y cajas de tizas vacías y me deslicé detrás de la puerta para oír y tener el honor de adelantar a la pandilla escolar que venganza estaría tramando el guardia como le llamábamos a veces a este icono de la educación cubana de los 80.
Estaba llorando. Me quedé congelado. Hablaba por teléfono con alguien, nunca supe con quien, pedía por todo menos por dios que lo licenciaran, que le dieran la baja, que ya no podía más, que esto no era para el, que no servia para enseñar o dar clases que por favor no podía más, en el teléfono, negro de disco metálico se quedaban las marcas de sus manos hinchadas de agricultor, se cambiaba el auricular de una a otra, como si costara sostenerlo toda la conversación con una sola. Volví sobre mis pasos, hice algo desagradable y terrible para mi, volver al aula una vez que ya salí y me hice la ilusión de que ya estaría en el malecón bañándome tranquilamente y viendo como el sol se iba como cada día rumbo a África.
En el aula los chicos se esmeraban en interpretar a Queen, pegando con sus manos sobre las mesas y sacando una copia perfecta del We Are The Champion. Sobre una mesa, un chico muy delgado, parecía cubierto de tubos que eran sus venas a punto de reventar al subir su entonación imitando a Freddy Mercury. Las chicas habían hecho grupos y miraban a los varones como si de una venta de chicos se tratara, los varones, esmerados en la percusión tocaban cada vez mas fuerte. Comprendí que había vuelto, por gusto, nadie me iba a oír en el caos total a pesar de mi tristeza por lo antes visto con el profesor, pensé que se me pasaría y quise dar media vuelta para subsanar el error de estar en el aula tan tarde (11:10 AM) De pronto un silencio total chocó contra mis oídos como presagio de algo terrible. Por la puerta entraba el director.
No vale la pena, mencionar la sarta de insultos y amenazas proferidas por Mejías(el encabillao) aunque su alto rango le confería mucho respeto no se escapaba de la burla canalla de los chicos que andaban buscándole las tres patas al gato en todo, sus pantalones blancos y apretados que usaba le habían obsequiado este sobrenombre, también su tentativa de flirteo con las demás profesoras que lo miraban como un tipo ridículo y gordo con un peinado impecable de raya al lado y un bigote que parecía un cepillo de barrer muchas calles al mismo tiempo. Ya yo estaba en un problema, corría la posibilidad de que me pasara algo frustrante y imperdonable, era candidato a quedarme hasta el ultimo turno de clases cosa que no me perdonaría jamás en caso que lograra salir del trauma que esto me ocasionaría.
Me hice un plano en la mente, sería cuestión de un momento, en cuanto el director saliera esos segundos que salía entre párrafo y párrafo de su discurso represivo me lanzaría por la ventana. Era un cuarto piso pero me sobraba alero para no caerme al vacío, solo tenia que reptar un poco hasta el próximo balcón y ahí rezar que el profe de guardia estuviera leyendo algún cómic pornográfico mandado de los estados unidos por los enemigos de la patria. Antes que todo, agradecí como lo hacía a diario, que las ventanas no tuvieran persianas, arrancadas por nosotros mismos y me sentí héroe de la patria por haber prestado tamaño servicio a los escapados con ansias de libertad de los cuales yo era uno de sus mejores representantes.
Se le habían acabado todas las amenazas e insultos cuando empezó el disco por el principio de nuevo pero no se por que no salía, tampoco se porque la gente estaba tan pendiente, si nunca le hacíamos caso. Pero todos estábamos pendientes de cada paso, de cada movimiento, de cada palabra. Creo que Mejías el encabillao se imaginó que su discurso era acogido con conciencia porque nos fijaba más y más la vista y no salía de una maldita vez, alargaba las oraciones hasta quedarse sin aire y viraba los labios hacia fuera como si las palabras fueran sólidas. Un giro, puerta, tomó una bocanada de aire como si el aire de dentro del aula no fuera respirable. Suficiente. Sobró tiempo para que yo saltara casi sin tocar el marco de la ventana, el problema era el espacio, conmigo saltaron mas de diez personas más, nos agarramos entre todos para no caernos y reptamos pero yo me quede sentado con los pies al aire –esto va explotar- me decía a mi mismo y vi. como, uno a uno fueron siendo capturados por un profe de historia que estaba de guardia y que no tenia cómics de Dorotea la sexy como días antes habíamos comprobado al sustraerle uno de su viejo portafolios ruso con el fondo de cartón de caja de dulces y una cremallera con apenas contables dientes.
Yo me quedé sin saber que hacer. A la salida del alero estaría (Quijá) no creo que deba explicar el porque de este sobrenombre, acechando a su próxima presa, quizás esa era la única emoción de su vida, después supe que se metió a policía, parece que le iban las capturas humanas. Tampoco era cuestión de entrar otra vez por la misma ventanilla que había salido, estaría el director todavía enzarzado en su discurso y quizás no se vería bien entrar a un aula por una ventana y decir ¿…..? perdone señor director, tengo fobias a las puertas por eso suelo entrar a los lugares por otros lados que me lo permita mi físico, Ó ¡coño! Al no tener persianas me he pensado que esta, la ventana de nuestra aula era una puerta. En fin que no veía solución posible y me encontraba en un atolladero a cuatro pisos de altura, con los pies colgando al aire, miré a todos los lados posibles y no veía la forma de salir de esta, ahí sentado me pasaron muchos minutos, quizás horas para mí y yo con la mente totalmente bloqueada sin ideas ni aunque de cosas absurdas se tratasen, nada producía mi cerebro, solo oía el eco del discurso del director chillando una frase que venía a colación y que sentía dedicada a mi por el momento anticreativo por el que estaba pasando –ustedes son unos cabezas huecas- decía y yo le daba la razón, de nos ser porque lo que yo estaba tratando de hacer era salir de esa sin ser visto le hubiera aplaudido en ese momento, mi cabeza estaba así, lo siento, completamente hueca.
-llévame contigo- Oí una voz que me dio un susto terrible, mire a mi derecha y arriba, era Dolores una negra, mas negra que mis ideas en ese momento, tan linda como ella sola, esculpida en coral negro, pulida por un orfebre, con una nariz afilada parecida a una estatua romana –anda llévame contigo- Dolores nunca me había hablado, además nunca hablaba con ningún varón, se rumoraba que tenía novia, una tal Verónica que tampoco hablaba con ningún varón y siempre andaban muy juntas cogidas de la mano y apartadas del mundo. A la verónica le decían Bárbara Streisand, era rubia, con una nariz como su mote indicaba, con unos ojos azules que me llamaban muchísimo la atención desde el primer día de clases. No era frecuente los ojos azules en esos lugares, era el único pedazo de mar que uno podía llevar consigo si tenía algún amigo con los ojos azules y una novia así ya sería la gloria, hasta el sol de hoy nunca he tenido una novia con los ojos azules, quizás me falta ese pedacito de mar, pero los ojos de dolores eran muy negros, también eran lindos, casi como para caerse en ellos y no aguantarse de sus bordes, dejarse llevar por los abismos de sus pestañas perfectas y naturales, hundirse, dejarse llevar.
- ¿Me llevas o no? - Me sacudí la cabeza como un gato mojado, enfoqué la vista y agucé el oído, o al revés, o no sé, pero mi instinto dijo –¡Si!- antes de dejarme responder, la palabra que aun hoy no se si llegó a salir algún día de mis labios realmente fue escuchada por ella y ya tenía medio cuerpo afuera de la ventana , intenté sostenerla por los hombros pero me daba vergüenza tocarla, al final mis manos tocaron algo suave y tibio que eran sus hombros y cayó casi encima de mí –vale la pena explotar así- pensé, Dolores se reía escandalosamente, tomó la delantera y empezó a caminar con rodillas y manos rumbo al balcón, la oscuridad de sus muslos se perdía al ser iluminados por el amarillo de su saya como dos perfectos postes sosteniendo una única farola, miró hacia atrás, me sorprendió mirándola, se rió ¿y quijá? Dije yo haciéndome el interesado en la misión –está en el aula, se sumó al discurso del director con los fugados que cogió in fraganti, este es el momento- ya había cogido la jefatura de la misión, en principio me daba igual, desde entonces ya yo era un poco feminista, y la verdad que ser mandado por dolores tenía su morbo. Cruzamos el balcón, llegamos al tubo, Dolores ya tenía idea, me lo señaló no sin antes dejar claro que iría yo primero, me daba igual era solo tirarse desde un cuarto piso por un tubo de agua o gas, no sabía bien y no me interesaba, lo había hecho cientos de veces, casi a diario, cada vez que no encontraba el maldito profesor de guardia su revista de Dorotea la sexy. Solo había un obstáculo en el tema de la bajada por el tubo y era que a unos tres metros mas o menos del suelo tenía una unión universal es decir una tuerca muy grande, entonces una vez llegados ahí había que disminuir la velocidad hasta frenar y pasar primero abriendo y cerrando los pies y después la misma operación con las manos, mas de uno se había embalado hacia abajo sin pensar en este obstáculo y al llegar se soltaban por el golpe con la gran tuerca y caían al piso como un pájaro derribado por un cazador con manos y pies grotescamente abiertos y pegando el planchazo en el suelo, Bajé con una rapidez desmedida para alguien que no lo hubiera hecho repetidamente y frené como si de el mecanismo de un ascensor se tratase, pasé la gran tuerca y cuando toque suelo, vi a Dolores que se me venía encima como un bólido, debería haberme quedado como todo un caballero y amortiguar su consabido golpe contra el piso como mandan las leyes de caballería en los artículos referentes a fuga con una doncella desde un castillo lleno de hijos de puta que te quieren dar clases por sus pelotas pero siento que no fue así. El mismo instinto que antes me hizo decir que sí sin mi consentimiento ahora me hizo dar un paso al lado como si supiera que dolores podría haberme enterrado en la fresca hierba y que me podría haber dejado sembrado como una vil planta de mar pacifico. Pegó un placatúm contra el piso, la suerte es que ella tenía suficiente tejido adiposo con que amortiguar, nos quedamos un rato estupefactos, pero estábamos en un lugar de la escuela a la vista de todas las plantas y de todos los profesores de guardia, estuvieran o no leyendo su revistas de lo que fuera. Muy serio, pasados los primeros segundos de estupor la tome de la mano y la arrastré prácticamente a la parte baja de la escuela que estaba soportadas por columnas y la primera planta se alzaba a unos escasos 50 centímetros del suelo, lugar ideal para esconderse y que nadie(llamase adultos) se tomara el trabajo de mirar ahí, era en ese aspecto, un detalle genial de la arquitectura de la escuela, era el lugar especial, el escondite era el (vamos pabajo e la escuela) en este lugar de poca luz, con piedras dispuestas a manera de asientos circulares como correspondía a una sala de reuniones y protocolo escolar seria, llegamos encorvados a pesar de nuestra baja estatura, nos sentamos donde yo solía sentarme en un sitio alejado de los frikis y los guapos, entiéndase hippies y gente chula y macarra que se llevaban entre si como el aceite y el vinagre, dos grupos a los cuales pertenecí en su momento, buscando no se que buscan los jóvenes pero al no convencerme ninguna de las dos ideologías decidí como siempre fundar mi propia secta a la que nadie asistía y de la que nadie entendía nada ni le interesaba nada mas que yo que era el principal adepto y fundador (esta secta no tiene ningún dato ni ningún nombre ni nada, no me preguntéis)
Recuperados del susto Dolores me dijo que le dolía la espalda -¿eres dolores no?- de nada valió el chiste, ella se sentó entre mis piernas, con sus caderas grandes para mi vista, abrió mis muslos y me dio su espalda –mira ver si me hice daño en la espalda- otra vez ese maldito calor, ese calor distinto, me quedé tieso, inoperante, bloqueado – mira ver si me hice daño en la espalda- se levanto la blusa, dejo ver restos de hierbas que se le habían colado por el cuello, se lo sacudí tan delicadamente como pude, me cogió las manos se abrazó con mis brazos ella misma a través de todo su tronco incluyendo su pecho, empecé a sentir corriente, dejé de ver claro, me fallaron algunas cosas y otras funcionaron condenadamente bien, demasiado bien, duramente bien -¿no te gusto?-preguntó ella doblando ligeramente el cuello como para que las palabras cogieran el rumbo deseado, esta vez me aseguré de no responder pero parece que había cosas en mi que mi aturdimiento no me dejaba ver pero daba respuestas claras, se viró, otra vez como un bólido y me abrió la camisa, empezó a dar besos por todas partes y yo me quede con los brazos abiertos al cielo como uno que sale en una estampa rezándole a la caridad del cobre mientras los otros reman.
Se escuchó un silbido, Dolores paró lo que ella sola estaba haciendo conmigo, se metió los dedos en la boca y silbó igual de estridente, a lo lejos, en contraluz se vio la silueta de alguien que venía hacia nosotros, Dolores se puso la ropa y la cabeza en su lugar, en unos segundos, fue la dolores de siempre aunque me miraba picarescamente y yo si hacer ni decir nada pero deseando no salir de esa situación nunca mas. –¿Quien te gusta es mi amiga Verónica verdad?- Dije que si bien claro, había aprendido que aunque me lo callara ella iba a leerme la mente así que me despaché – me gusta ella y me gustas tú, las dos- era lo que se llama una declaración de valentía para alguien de mi edad, Verónica llegó hasta nosotros -no vi como te fuiste- preguntó estampándole un sonoro beso en la cara a Dolores –me fui con el yoyi- Verónica me miró como quien mira una palma con un cartel que dice no echar brujería PNR. –¿Te gusta el yoyi?- disparo Dolores como quien pulsa el botón de la bomba atómica sin saber ni donde va explotar, Verónica hizo una mueca –noo- Dolores me miró como si me hubiera comprado, ladeando la cara y sonriendo un poco –Pues a mi sí- se tomaron de las manos y echaron a correr como dos lagartos intentando andar a dos pies, encorvados como obligaba la baja altura del techo de la oficina de los fugados, me quedé ahí, en una de las piedras del circulo, con la camisa abierta del todo las manos aun tibias, pasaron los guapos y me vieron así, se sentaron alrededor mío, me ofrecieron un cigarro, fumé con guapería a lo humprey bogart y hablamos, yo de la boca pa fuera, que había que meterle unos bengalazos a la gente de la dionisia porque se habían sobrepasado con la gente del fanguito que ahora eran yuntas porque habían defendido a la gente de 22 de la gente de 26 que habían atacado por la espalda a los de la timba que creíamos que estaban con los de la dionisia pero en realidad estaban con gente peor , con los del canal del cerro y candela había que darle a esa gente porque el fanguito se respeta, me vieron serio, triste, confuso. Me ofrecieron una de sus bengalas, la rechacé –vamos a meter unos bengalazos y verás como se te pasa lo malo que tengas- no; me quedo, me quedo, hoy he tenido un día extraño muy extraño -Ven, ven con nosotros asere que Eduardo se consiguió un revolver de esos de atletismo y suena de pinga- no. Me quedo. Se fueron los guapos, vinieron los frikis con sus cadenas con candados en la punta- ¿los guapos se estaban metiendo contigo?- no- dije a secas. -a bueno, toma un cigarro- las hebillas y los broches sonaban como gangarrias de carreras de mulos, me fumé el cigarro a lo lennon, asi, medio mariconeao. Hablamos de led zeppelín, del toque de queen hoy en el aula, de los expulsados y de cómo entubar pantalones y que las maestras no te lo puedan romper –jimmi jendrix es el mejor, yoyi ven con nosotros a meterle unos cadenazos a los guapos- no, me quiero quedar aquí- es que los guapos se metieron el otro día en el patio de María y metieron unos botellazos, sabemos quienes fueron y le vamos a meter unos cadenazos –no, me quedo aquí- bueno nos vemos.
Se fueron yendo todos, al final no fui al malecón, pensé, pero vaya día, ni malo ni bueno; extraño. Salí, corté camino por un parque para evitar los guapos y los frikis, sentía algunos gritos y los coches de policía de siempre que pasaban mirándonos con odio a todos lo que lleváramos algo parecido a un uniforme escolar. En el medio del parque un hombre con la cabeza entre las manos y una maleta rusa entre los pies, al sentir mis pasos levantó un poco el rostro y me miró, yo intenté esquivar la vista, tenia los ojos rojos como de quien está muy cansado –hasta mañana Jorge- dijo casi sin mover los labios.- Hasta mañana profe- y perdónenos lo de hoy- el profesor se cruzó de brazos y suspiró, era como si se quisiera abrazar a si mismo, aunque hacía calor, temblaba un poco –Si mis hijos no me soportan, porque habrían de hacerlo ustedes, pero no me quieren jubilar, no se porque- se metió la cabeza entre las manos y se escondió de nuevo en si mismo sin vergüenza que los árboles del parque le vieran en ese estado, alcé la vista y miré en derredor, todas las paredes grises y mohosas, las piedras rota por raíces centenarias que iban cambiando a pesar de los arquitectos Y las construcciones, hojas en el piso que ya no harían mas historia – no va a pasar más profesor, no va a pasar mas, hasta mañana. Me alejé sin respuesta, cogí rumbo a casa ya sin sol, sin brisa, sin malecón.
Al otro día por primera vez llegué temprano a la escuela, le conté a todos lo sucedido(con relación al profesor) y nunca más, al menos en ese curso le hicimos nada malo, todos nos jodimos, los frikis, los pepillos, los guapos, los nada como yo y dejamos que el profe nos diera sus bélicas clases en toda la paz que podíamos ofrecerle, al año siguiente lo jubilaron, ya no me saluda porque he crecido mucho pero le veo y es encantador con sus nietos y yo desde entonces se bien como se usa el Kalashnikov o como se hace una mina o como se tira una granada. El Fanguito sigue ahí, no se de Dolores. La gente de la timba son amigos de los de la dionisia y compran carne en el canal del cerro y la revenden en el fanguito sin lío de ninguna clase y al final todos aprendimos a frenar ante la gran tuerca, después de habernos dado muchos golpes.


Yoyi 1982
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cuba-nía


Quizás como estamos fuera de cuba podemos decir lo que queramos no? Pues bien, LEÑA AL FUEGO y candela al jarro hasta que suelte el fondo.
¿La gente hablaba de cubanía no? Y en teoría cada uno puede decir lo que piensa.
Pues para mi la cubanía es eso que se dice que existe de los que son de cuba es como los de ecuador o de noruega pero en esos países no se como se dice si ecuatorianía o noruegencia. La cubanía es eso que creemos que somos, es grandeza que nos han inculcado y que siempre llevamos por escudo. Hablando de escudo esa islita que es la llave en el símbolo de de la entrada de las dos Américas y a la que le ha costado la vida a miles de personas saltar a la cerradura. Cubanía es lo que creemos ser. En principio, la capacidad de generalizar, de imaginar y de auto animarse a uno mismo. Es la posibilidad de hacer uso de lo que nos contaron en las escuelas de toda nuestra vida, en bien de nuestras fuerzas en las adversidades y las tristes nostalgias de la lejanía o la carencia. Es eso que sientes cuando llegas a una cola de inmigrantes y todos diciendo soy ruso, soy angolano y cuando llegas tu y dices soy cubano el que esta ahí se le ilumina la carita a veces y te felicita por la victoria pirrica de tu país frente al odiado estados unidos “porque los cubanos le han echado cojones” dice el gallego y tu bajas la cabeza y dices de verdad que si y piensas tengo un amigo que se lo comió un tiburón quizás pero “mola”(y me da la gana de decir “mola”)que te miren como axterix el galo contra todos(yo seria obelix) y con una poción llamada cubanía y pa colmo eres hasta capaz de mirar a los otros un poquito por encima del hombro, en fin, adonde quiero llegar. Cubanía no es más que lo que creemos que somos, que además nos creemos hasta que somos diferentes ¿Qué nos enseñaban a desarmar granadas en la escuela a los 15 años? en Israel se hace antes y en Palestina con 7 quizás ya tengas tu AKM, ¿Que historia de un cubano no se puede encontrar en medio de Latinoamérica o cualquier otro país? Pero eso, nos contaban siempre que acabamos con las grandes potencias sin hablarnos del General Agosto*, de que el Mauser* no tenia estrías, nos hablan del rescate se Sanguilí, de pepe Antonio, apenas mencionan los soldados polacos o chinos. Los españoles junto a los Mambises, los porros* que se metían antes de cada combate. Solo nos cuentan todo el tiempo lo grandiosos que somos y que quemamos Bayamo dos veces o las que fueran pa que no cayeran en manos de los españoles, o sea me quedo sin casa pa que tu no entre porque no me da la gana. Y boto el sofa. Eso es la cubanía, no es lo que somos sino lo que creemos que somos, seguimos por ahí pensando que varadero es la mejor playa del mundo, que el helado Coppelia es el mejor del mundo que el Häagen-Dazs que es una mierda. Que el castellano lo inventamos nosotros y que somos gente libre, presa de sus estereotipos y que hay que seguir con ellos hasta que se los logre meter a tus hijos por donde les quepa y te sigan y vayan manteniendo por ahí la cubanía que no es otra cosa que el café caturra, algo de lo que se espera pero que al final no da nada. En fin yo soy cubano. Escribo sin falta de ortografía pero hablo con todas las del mundo AXERES, la verdad es que no importa, la verdad que me encanta bañarme en varadero aunque no sea mejor que las playas mas simples de Costa Rica, extraño el helado con pedacitos de hielo, la cola del Coppelia* que te hacia hablar de todos los temas del mundo, de arreglarlo todo sin moverte de sitio mas que dos pulgadas, entre lo lento que era y los que se colaban. No se bailar y me, da lo mismo, no digo ooe loco, pero si una cosa nos distingue de todo. Y es que siempre estamos extrañando, no oigo a nadie extrañar mas que nosotros, los cubanos son capaces de gastar unas letras para recordar una croqueta. De verdad que eso no lo he visto en nadie más y que conste que conozco gente de todos los países. No he visto a nadie que tome con mejor humor las desgracias, los mejicanos podrán decir, porque le hace una fiesta a la muerte, pero la muerte dura un segundo y una vida dura una vida entera, y nos burlamos de eso, de la vida y de todo lo que lleva consigo.
En el aeropuerto veo todo tipo de personas, toda la gente en sus esperas te cuenta todo tipo de cosas, los de cuba siempre cuentan lo mismo, a veces, me confunden con un español y me cuentan lo que se le cuentan a los españoles, que hay que pedir un permiso para entrar, que la gente vive del truque, esperando que yo abra la boca como cuando Tom Sawyer dijo que sabia como se curaban las verrugas y al ver que no digo nada me dicen ¿ya lo sabias? es que nos gusta dejar a la gente con la boca abierta, sin embargo una niña de palestina preguntaba tan tranquila que porque aquí “en España no caen bombas”
El otro día ví que llevaban a un señor que casi no entendía a donde iba y al oírle me dí cuenta que era cubano, le llevé hasta la puerta que no encontraba y en un ataque de cubanía le dije, yo soy cubano y me dijo: yo soy americano, europeo y africano, soy de todas partes, me fui hace cincuenta años y ahora extraño el mundo entero. Me dejo los pelos de punta, antes de entrar a la pasarela del avión me dijo ¿ya hay información en cuba? Callado que quedé hasta que cerraron las puertas.


General Agosto: Máximo Gómez decía que esos eran sus mejores generales, las tropas españolas eran diezmadas por la diarrea, el tifus y los mosquitos.

Máuser: Fusil de origen belga, con patente española de muy largo alcance pero que las estrías del cañón eran mínimas con el objetivo de no frenar el impulso de la bala, el proyectil a no tener casi velocidad de rotación hacia un agujero de entrada igual al agujero de salida, un pequeño punto redondo. Además de tanta velocidad la bala se esterilizaba y apenas provocaba una herida igual a enterrarte un clavo, de ahí las “heridas de guerra de los titanes” veinte heridas, cincuenta, hay casos de pasos de la bala por la cavidad craneana atravesando el cerebro sin mayores males que una pequeña hemorragia recuperada en un par de meses. Era inoperante en cortas distancias al contrario de las mortíferas escopetas de caza usadas por el ejército cubano.

Porros: Pal que no esté en España, tornillo, taladro, prao, volviola, maria.

Coppelia: Parlamento cubano de 10 millones de senadores.